Fran Martínez (@fran21hawtin) es un joven entrenador de fútbol y estudiante de Grado de Educación Primaria. Es natural de Corral de Almaguer (Toledo) pero actualmente reside en Madrid. Además de poseer los títulos de entrenador de fútbol, ha realizado otros cursos complementarios relacionados con el fútbol. También está cursando el Curso Experto de Innovación educativa por CSEULS.

En la temporada 2016/17, entrena en Fundación Rayo Vallecano. Este año ha sido un gran año aprendizaje tanto por las personas que ha conocido como por las situaciones que ha vivido. A pesar de obtener buenos resultados, dice que “lo más bonito es echar la vista atrás y comprobar la evolución de los jugadores”.

fran martinez

La Historia, la Literatura, la lectura, el fútbol y la educación son sus grandes pasiones. A pesar de su juventud, Fran ha participado en diversos proyectos educativos y futbolísticos. Cree que “la experiencia no son los años vividos, la experiencia son las reflexiones del día a día”.

– ¿Por qué decidiste ser entrenador?

No es cosa de hace unos meses o unos días. Desde que tenía uso de razón iba acompañado de un balón. Cuando era un niño me pasaba toda la tarde jugando al fútbol con mis amigos en la plaza del pueblo y a medida que he ido creciendo mi relación con el fútbol ha seguido aumentando. Tenía muy claro que mi vida iba a estar ligada al fútbol.

Cuando encontré una de mis vocaciones, la educación, vi ser entrenador como una formación que me aportaría muchas experiencias que me servirían para el día de mañana. Es una conexión perfecta.

Además, trasladar el gusto por el fútbol a otras personas es muy gratificante y es otro de los motivos por el cuál soy entrenador. Ver a tus  futbolistas hablando de conceptos que han aprendido durante un entrenamiento o en la competición y observar que disfrutan cuando están jugando es maravilloso.

– ¿Quién es tu referencia a nivel profesional?

“Es imposible decir un nombre ya que son muchos los entrenadores que son referencia. Sobre todo entrenadores que, además de saber mucho de fútbol, son referencia a nivel personal, que investigan, son inquietos y relacionan la cultura y el fútbol. La figura del entrenador ha evolucionado significativamente en los últimos años: el entrenador gritón que no se actualiza ha quedado desfasado para dar lugar a una persona formada que siente el fútbol como un todo y no como un fenómeno aislado.

Desde mi punta de vista, lo mejor es conocer la forma de trabajar de muchos entrenadores, profesionales y no profesionales, jóvenes y veteranos, democráticos y autoritarios, buenos y malos, y, a partir de ahí, coger lo que más te gusta y crear tu método.”

– A menudo se habla de los diferentes modelos de juego que se plantean y con cuál de ellos puedes juegas mejor, pero ¿qué es para ti “jugar bien al fútbol?”

“Lo leí hace un tiempo y no puedo estar más de acuerdo: ‘Reproducir en la competición lo que trabajas en el entrenamiento’. He visto a muchos equipos jugar muy bien al fútbol con diferentes modelos de juego, desde un juego posicional a un juego más directo. Con esto quiero decir que no hay una fórmula mágica, sino que el camino es conocer lo que necesita tu equipo y, a partir de ahí, trabajar. Trabajar mucho.

Hay quien trata de copiar el modelo de otros equipos y lo único que hace es el ridículo. Puedes sentir atracción por un club, por una metodología, por un modelo de juego; pero es un error copiar literalmente a otro equipo,  porque tu equipo no es igual al que estás copiando, tu equipo evoluciona, cambia y tiene diferentes necesidades a lo largo de una temporada que, seguramente, difieran bastante de lo que estás copiando. Un equipo es un ‘ser vivo’ único, no hay dos iguales.”

– Proceso y resultados, ¿que tienen más peso a la hora de valorar un entrenador?

“Sin duda alguna, el proceso es fundamental. Siempre digo que los resultados son números que, en muchas ocasiones, no refleja tu trabajo como entrenador.

Sin embargo, conocer cómo trabaja un entrenador, cómo gestiona el grupo y como se relaciona con las personas en el día a día si son criterios para valorar el trabajo. Pero esto va más allá del fútbol. Se  suele valorar a un entrenador por los resultados obtenidos: si asciendes con un gran equipo eres buen entrenador, pero si salvas a un equipo con bastantes limitaciones eres un entrenador mediocre. Es algo cultural. Vivimos en la sociedad del pelotazo rápido, que premia con matrícula de honor trabajar poco y obtener resultados rápidos, los cuales suelen estar en desacuerdo con el esfuerzo desempeñado. Por el contrario, la persona que trabaja, estudia y reflexiona obtiene un reconocimiento social más bajo.

Creo que se debe valorar mucho más el día día y disfrutarlo, nunca sabes donde vas a estar el día de mañana. Es la mejor manera de dar sentido al trabajo. Celebrar un título, una permanencia o un ascenso es precioso, pero si tu felicidad se basa en eso no siempre serás feliz. Y al final, creo que entrenamos para ser felices y hacer felices a la gente.”

-Muchos entrenadores en su querer por tener todo medido y cuantificado pierden la esencia de este deporte y crean equipos automatizados que actúan como máquinas. ¿Qué opinas acerca de este tema?

“La incertidumbre es, sencillamente, fundamental. Es lo que nos hace crecer y conocer nuevas experiencias aunque hay que saber controlarla correctamente.

Como dices, los entrenadores queremos tener todo controlado y esto nos conduce a desvirtuar el juego. En la competición hay mucha incertidumbre y esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de entrenar, no podemos ignorarlo. En un partido no sabes que va a ocurrir en la siguiente acción, por lo que los jugadores tienen que estar preparados y atesorar el mayor número de recursos ante posibles estímulos. En definitiva, los jugadores deben saber vivir en la incertidumbre.

En relación a la incertidumbre, hace un tiempo leí una cita de un alpinista llamado Manel de la Matta acerca de una de las vías más peligrosas y bellas para escalar un ochomil muy complicado, como es el K2, que decía: ‘El K2 Magic Line es el espíritu del alpinismo genuino; reencontrar las sensaciones de explorar terrenos desconocidos, de buscar espacios de incertidumbre. La incertidumbre es importante en un mundo donde cada vez más previsible, donde la mayoría de nuestras acciones están programadas y calculadas con antelación.’ Y no puedo estar más de acuerdo.”

– ¿Qué es lo más difícil para ti como entrenador?

“Me resulta realmente complicado desconectar después de los partidos. Me voy a casa pensando sobre lo que ha ocurrido, como podemos mejorar, que debemos potenciar… En la Escuela de Entrenadores te dicen que debes olvidarte del partido en las horas siguientes para relajarte, pero no siempre lo consigo. Creo que tiene que ver con las ganas, el tiempo empleado y la pasión con la que vivo este deporte.

Sin embargo, la parte más dura son las lesiones de tus jugadores. Ver a alguien con el que compartes objetivos, vestuario y por el que sientes cariño está pasando una situación complicada, es lo peor que he vivido como entrenador.”

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– A modo de recomendación, ¿un libro que te haya marcado? ¿Y una película?

“Es muy complicado elegir un libro ya que he bastantes aunque me decanto por ‘Objetivo: generar talento’ de Jose Antonio Marina.

“En cuanto a la película, voy a compartir el título del documental que recoge la historia del alpinista que he citado antes. El vídeo se llama Valentín Giró – Expedición K2 Magic Line.”

– Un consejo para futuros entrenadores:

“Una recomendación es que aprendan de todo: cuando van al cine, cuando viajan o cuando están con los amigos. Al final, entrenador lo eres las 24 horas al día y los 365 días al año y no sólo mientras compites o entrenas. Importar esas experiencias al fútbol es una herramienta realmente potente.”

 

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