Es habitual que cuando un club ficha a un psicólogo deportivo o le pide asesoramiento externo suelan aparecer reacciones de extrañeza o incluso negativas tanto dentro del propio equipo como por parte externa cuando se da a conocer en los medios como: “¡Pero si nosotros no tenemos ningún problema! ¿Hay algún “loco” en el equipo?”.

Esta situación es herencia de la poca comprensión que hay en nuestro país sobre la psicología, ya no solo deportiva si no la psicología en general. Normalmente cuando alguien va al psicólogo la gente suele pensar mal. Es algo que está cambiando poco a poco pero aún faltan muchos años para que ir al psicólogo se vea como algo normal y fuera de ideas preconcebidas.

La Psicología del Deporte es una rama de la Psicología como pueden ser la Psicología Forense, Clínica, Relaciones Humanas, para lo cual el profesional tiene y debe capacitarse adecuadamente para poder intervenir con todas las herramientas necesarias. Muchas veces las ideas preconcebidas acerca de la Psicología hacen que sea muy difícil, por lo menos en nuestro país, integrarse en el ambiente deportivo.

Es muy importante dejar claro que los Psicólogos especializados en deporte no trabajan con pacientes sino con deportistas o equipos deportivos que quieren mejorar su rendimiento o llegar a la alta competencia. Rendimiento es una palabra clave en las definiciones de psicología deportiva.

 La Psicología deportiva no es magia. En una sesión con un psicólogo deportivo, ya sea grupal o individual, el jugador o técnico debe poner, como mínimo,  el mismo empeño que el psicólogo en cuestión. Tiene que ser algo recíproco. Puedes tener a un gran psicólogo deportivo que realice bien las técnicas que si la otra persona no cree en lo que está haciendo o piensa que con su sola asistencia va a mejorar su rendimiento, la relación no va a funcionar. La sola inclusión del psicólogo en el medio deportivo no modificará actitudes ni mejorará aptitudes, sino que de la misma manera que se entrenan las habilidades físicas y requieren práctica para lograr un nivel óptimo, las habilidades psicológicas también deben entrenarse de la misma manera.

Si todos estamos de acuerdo en que el aspecto mental y psicológico es tan importante en el deporte, ¿porqué no lo entrenamos igual que los aspectos físicos, técnicos y tácticos? ¿Cuántas veces hemos oído hablar de falta de confianza, poca motivación, baja autoestima…. en la prensa deportiva semanalmente?

Gran parte de los que participan del entorno deportivo, llámense deportistas, entrenadores u otros profesionales consideran de gran importancia el aspecto psicológico, si bien es cierto que es escaso el tiempo y la dedicación a entrenar las habilidades mentales que tienden a mejorar el desempeño deportivo.
Tanto el cuerpo como la mente desarrollan una interacción, hay muchos ejemplos de esto, tales como experimentar temor y ver cómo ésta percepción se acompaña de sudor, aceleración del pulso cardíaco… Lo cierto aquí es que muchas veces se entrena físicamente y se espera que el resto de las sensaciones se ajusten solas o con el tiempo. El cuerpo y la mente son uno solo.

Rol del Psicólogo del Deporte:

  • Se ocupa de la asistencia a deportistas, atletas, equipos… así como también asesoramiento a entrenadores y profesores de educación física.
  • El asesoramiento y asistencia se encuentra enfocado a optimizar los recursos personales del deportista y a contribuir en el progreso de la calidad del manejo táctico y de comunicación
  • Se realizan perfiles para identificar las variables mentales a potenciar.
  • Se instrumentan técnicas para el entrenamiento de las habilidades mentales: concentración, visualización, manejo de estrés, control de ansiedad, miedos,  confianza… entre otras variables a entrenar.
  • El ámbito de trabajo no se limita al consultorio, sino que se extiende al campo mismo de la actividad física: campo, gimnasio, ambiente exterior…
  • El secreto profesional rige del mismo modo que en la práctica clínica. Salvo que con el consentimiento del deportista se intercambie información con el cuerpo técnico con el fin de optimizar las mutuas intervenciones.

 La Psicología del deporte nos da la posibilidad de entrenar y potenciar nuestras habilidades mentales ocupándose de:

  • Concentración: es esencial para alcanzar el máximo nivel para el que cada uno esta capacitado. El elemento principal de la concentración es la capacidad de focalizar la atención sobre la tarea que se está desarrollando sin distraerse con estímulos internos y/o externos.
  • Atención: íntimamente relacionada con la concentración, las distintas demandas deportivas requieren diferentes demandas atencionales, pudiendo ser estas estrechas, amplias, internas o externas según la situación lo requiera.
  • Motivación : Eje fundamental de la vida en general y del deporte y deportista en particular. Motivación como proceso, motivación que permite al deportista participar de su deporte debidamente orientado hacia objetivos y metas determinados y delimitados.
  • Auto Confianza : Es la creencia o el grado de certeza que los individuos poseen acerca de su habilidad para tener éxito en el deporte Es la creencia que se puede realizar satisfactoriamente una conducta deseada, por lo cual es de suma importancia trabajar esta variable.
  • Comunicación: Otra aptitud sumamente importante en la vida y mucho mas aun en el ámbito deportivo. La comunicación es esencial a la hora de trabajar con deportistas, no solo para ellos sino para la optimización del trabajo del entrenador y demás miembros del cuerpo técnico.

Algunas de las herramientas que utilizamos, que entrenamos y que generamos en el deportista para su  autoconocimiento, autodominio y autocontrol son:

  • Autoconocimiento: El deportista debe con el tiempo conocerse en detalle para saber cómo reaccionar ante determinadas situaciones, o emociones que lo asaltan. Debe poseer conocimiento de sus respuestas, de la influencia del entorno sobre si, como responde su cuerpo entre otras para poder utilizar adecuadamente alguna herramienta de autocontrol.
  • Relajación: La relajación puede ayudar a eliminar tensiones locales, facilita la recuperación cuando se dispone de poco tiempo de descanso, ayuda a evitar el exceso de tensión muscular, ayuda al comienzo del sueño y reduce el insomnio que puede ser frecuente previa competencia y postcompetencia.
  • Visualización: es una técnica que programa la mente para una tarea, no es magia, requiere práctica sistemática para ser efectiva. Involucra todos los sentidos, aunque “ ver con los ojos de la mente “ es más común, en el deporte todos los sentidos son importantes.
    Trabaja sobre las aptitudes mentales básicas como la motivación, autoconfianza, autoestima, autopercepción que colaboran con el establecimiento de metas, la autodisciplina en el entrenamiento, la actitud y el pensamiento positivo, establecer estrategias generales de desempeño….
  • Desensibilización sistemática: evitación de miedos de los futbolistas, sobre todo aquellos que han sufrido varias lesiones graves en un mismo área, como pueden ser varias lesiones de rodilla o de ligamentos.
CRISTHIAN FERNÁNDEZ OTERO @cr1sth1anvr46
Licenciado en Psicología, Máster en psicología del deporte y de la actividad física.
Psicólogo deportivo en UDC Barbadás y CB Pabellón Ourense Femenino.