“Querido diario, hoy quiero narrarte lo que me sucedió el fin de semana pasado. Llegaba el partido por el cual todos habíamos luchado y merecido toda la temporada. El sábado encarábamos la final del campeonato de nuestra comunidad. ”

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“Cómo podrás imaginarte, cada día que pasaba, más nervios teníamos todos los integrantes del equipo. Durante la semana soñaba con dar el último pase, marcar el gol que nos diera el título o, incluso, llegue a pensar que si perdíamos no pasaba nada; ya era un premio haber llegado hasta allí. Parecía que jamás llegaría ese día, pero vino y no de la forma que me lo había imaginado.”

“El partido transcurría bien, mientras yo me moría de ganas por entrar y aportar lo que había estado soñando toda la semana. Pasaban los minutos y se acercaba el final del encuentro. Yo seguía nervioso en el banquillo esperando mi oportunidad, aunque cada vez, mi ilusión iba a menos.”

“Pasados los minutos que le restaban a la final, lo único que pude hacer es irme corriendo a la caseta a llorar. El entrenador no me había puesto ningún minuto. Todo lo que había soñado durante la semana se quedó en eso, un sueño. Ni si quiera me dio la oportunidad para fallar.”

“Mientras, mis compañeros disfrutaban con el partido yo me iba a casa sin parar de llorar ¿Qué he hecho mal papá? ¿Por qué mamá? No podía parar de pensar en ello hasta que recibí el mayor de los títulos posible. Varios compañeros de mi equipo me llamaron para ver cómo estaba y animarme.”

“No habré jugado ni un minuto de la final pero si de algo estoy feliz, es de tener a los compañeros con los que tengo el honor de compartir vestuario. A casa me llevo el mayor de los títulos, el valor del compañerismo”

Aquí hay dos lecturas, primero y cómo he descrito otras veces, no se puede dejar a un niño sin competir en un partido, independientemente del nivel que tenga. Todos merecen tener las mismas oportunidades, son niños.

La segunda es la de enseñarles a los peques a ser compañeros por encima de todo. Valores como la educación, respeto y compañerismo deben estar presentes en cualquier enseñanza diaria.

Ayoze Rguez

Diario de un niño de fútbol base

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